Si se ha cultivado una variedad buena y se quieren sacar esquejes de ella, hay que seguir los siguientes pasos. Aquí os los describimos brevemente, pero más adelante publicaremos más información sobre este tema, que es muy interesante.
Primero se corta un tallo de la planta a la cual sacamos unas raíces; para sacarle raíces al tallo, usamos hormonas de enraizamiento. Hay varios productos para hacer esquejes, lo más efectivo es emplear uno en forma de gel, que se puede encontrar en cualquier grow shop, aunque también se pueden encontrar productos en polvo o líquidos.
Como el tallo sin raíces no puede absorber agua todavía, hay que esperar a que se formen las primeras raíces. Hay que mantener nuestro esqueje en un ambiente húmedo, preferiblemente en algún tipo de miniinvernadero para garantizar el mejor ambiente. El nivel de humedad tiene que estar alrededor de un 70 a 80% hasta que se formen las primeras raíces de la planta.
La temperatura ideal que hay que mantener en este proceso está entre los 20 y los 25°.
Un buen medio para hacer esquejes es la lana de roca. Varios fabricantes ofrecen este producto: unas bandejas con tacos de lana de roca que llevan unas medidas de entre 5 y 8 centímetros.
Cuando se aprecien las primeras raíces, es recomendable usar un producto de enraizamiento, muy importante para que se forme más rápido una buena base de raíces.
La ventaja de una buena planta madre es que los esquejes de la planta vienen con las mismas características de la planta madre: resistencia, ritmo de crecimiento y con más o menos la misma productividad. Es decir, el esqueje hereda toda la buena genética de la madre.


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