Estos días se está hablando mucho de la importancia de la ratio 1:1 en los productos cannabinoides (ya sean éstos naturales o de laboratorio) destinados a uso terapéutico.
La relación 1:1 se refiere a la proporción entre los dos principales cannabinoides existentes en la planta, esto es, entre el thc (delta-9-tetrahidrocannabinol) y el cbd (cannabidiol).
Se intuye que el perfil favorable de esta ratio existe por dos motivos fundamentales.
- Por un lado, tenemos el efecto modulador que el cbd ejerce sobre el efecto euforizante inicial del thc, o high inicial. Este high inicial no siempre es agradable para los pacientes, sobre todo para aquellos que no están acostumbrados a consumir cannabis. Hasta hace relativamente poco tiempo se pensó que las mejores marihuanas para uso terapéutico eran aquellas con un mayor porcentaje de thc, independientemente de los otros cannabinoides presentes en la muestra. Como ejemplo tenemos a la empresa israelita Tikum Olam, que tiene una variedad que llega hasta el 23% de thc, y su efecto es tan potente que es de suponer que no todos los pacientes acepten de buena gana este tipo de medicación. Se sabe que a mayor nivel de cbd en la muestra, menor efecto high inicial provocado por el thc. Y parece ser que la ratio 1:1 es la que mejores efectos consigue en este sentido. Desde que fue aprobado el Sativex (y recordemos que la ratio del Sativex es 1:1), ésta ha sido la tendencia generalizada: buscar la ratio 1:1 para uso medicinal.
- Si por un lado el cbd modula de forma efectiva el efecto psíquico inicial del thc, las propiedades medicinales del propio cbd parecen ser la segunda causa de que esta ratio sea tan beneficiosa. No podemos olvidar que el cbd tiene importantes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, entre otras, lo que daría un toque de complementariedad importante al cóctel farmacológico. Además, el cbd tiene un buen potencial terapéutico en enfermedades como la artritis reumatoide, la diabetes, el alcoholismo, el desorden de ansiedad postraumático, la epilepsia, los desórdenes neurológicos, las infecciones resistentes a antibióticos. Además, posee efectos neuroprotectores y potencial antitumoral, inhibiendo la neoangiogénesis tumoral o, lo que es lo mismo, el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos alrededor del tumor con la función de nutrirlo.
Renombrando a Tikun Olam, sólo decir que ahora están trabajando con dos especies con mínimos niveles de thc y elevados niveles de cbd. Avidekel y Rafael fueron los nombres elegidos para estas dos nuevas genéticas, la última llamada así en honor al descubridor del thc, el profesor Rafael Mechoulam.
Existen bancos de semillas que apuestan desde hace tiempo por la nueva relevancia que el cbd está adoptando en los cannabiotipos de sus especies «medicinales».
Un banco llamado Cbd Crew ha desarrollado varias especies con ratios thc:cbd próximos al 1:1. Como ocurre casi siempre que se saca una nueva especie al mercado, las nuevas se basan en viejas conocidas. Así, tenemos la Cbd Nordle (thc: 6,43% – cbd: 8,97%), la Cbd Shark (thc: 6,33% – cbd: 7,28%), la Cbd Critical Mass (thc: 5,49% – cbd: 8,13%), la Cbd Outdoor Mix (thc: 6,82% – cbd: 11,6%), la Cbd Skunk Haze (thc: 12,5% – cbd:11,12%) y la Cbd Yumy (thc: 8,09% – cbd: 9,01 %), siendo todas variedades feminizadas.
Destacar la importante labor que la Fundación Canna está realizando gracias a la exactitud de los análisis que realiza en las muestras de cannabis, dándonos a la comunidad científica datos muy valiosos sobre el cannabiotipo de las diferentes especies. La más interesante desde mi punto de vista es la Cbd Sweet and Sour Widow, que manteniendo porcentajes de thc: 8,31% y cbd: 10,47% es regular, por lo que existe la posibilidad de elegir buenos machos para futuros cruces con otras especies.
Incluso puede haber quien le dé más importancia al contenido de cbd que al de thc y busque especies con porcentajes superiores del primero. Existe una iniciativa llamada Cbd Project que reúne notificaciones de todo el mundo respecto a variedades con alto contenido en cbd. Así, tenemos que en California un cultivador llamado Lawrence Ringo consiguió una especie denominada Sour Tsunami, que en una de cada cuatro veces consigue elevados niveles de cbd (10-11%) en comparación con los de thc (6-7%).
Incluso hay quien ha hecho análisis de cannabinoides en las hojas de la planta en estado vegetativo con resultados sorprendentes. Es lo que le ocurrió a Wilson Linker, del Laboratorio Steep Hill, que, tomando como planta de estudio la variedad Harlequin, encontró por cromatografía de gases unos porcentajes de 4% de cbd y 2% de thc.
Otra variedad analizada en este proyecto es la Omrita 3 RX, que, tras ser analizada por los laboratorios CW Analytical, Botanical Analysis y Steep Hill Lab, presentó de forma consistente porcentajes de 9-12% de cbd y 5-7% de thc. La pasión californiana por la importancia del cbd hizo que se analizase la ratio cbd:thc en la misma variedad a lo largo de la fase de floración. La variedad escogida para este trabajo fue la Jamaican Lion's, y fue analizada seis veces desde el inicio de la floración, presentando proporciones que variaron desde 9,7% de cbd y 5,8% de thc, hasta 8,7% de cbd y 6,8% de thc. El valor más alto encontrado de cbd se refiere a la octava semana de floración, siendo en la novena semana cuando la ratio thc/cbd fue más próxima a la tan deseada 1:1.
Un banco español, Resin Seeds, contribuye a este proyecto con su variedad Cannatonic, con ratio 1:1 (6% de thc y 6% de cbd). Experimentos independientes obtuvieron cuatro fenotipos diferentes, a partir de un mismo paquete de Cannatonic. Uno de los fenotipos resultó en un espécimen que tras ser analizado reveló porcentajes de cbd superiores al 13%, con aproximadamente la mitad de thc (estos valores fueron obtenidos por dos laboratorios diferentes).
Reggae Seeds, banco de semillas también español, aportó su variedad Juanita la Lagrimosa, que tras ser analizada por los laboratorios de Canna dio una ratio thc: 6,8% y cbd: 8,8%. De hecho, esta variedad fue la primera genética española en presentar esta ratio 1:1. Esto, unido a su genética regular, le da muchas papeletas para ser el origen de la anteriormente comentada Cannatonic, que por ser feminizada pierde interés para aprovechar las características genéticas de la especie haciendo cruces de forma no asexuada.
Otra especie con alto contenido en cbd tiene su origen en Montana. Se le conoce con el nombre de Misty, y en laboratorio dio un porcentaje de 10% de thc y 7% dé cbd. Good Medicine es el nombre con el que se conoce otra variedad de Montana con excelentes propiedades medicinales. Esperando encontrar altos niveles de thc, se analizó en los laboratorios de Missoula Cannab Analyses, dando una ratio 8,2% de thc y 9,03% de cbd, lo que dejó más que sorprendidos a los cultivadores que llevaron esta genética al laboratorio.
Por otro lado, y dejando de lado las muestras en estado bruto, tenemos las tinturas con ratio 1:1, como la conocida con el nombre de Tranquility, y que se presenta como una medicina basada en cannabinoides que contienen 50% de thc y 50% de cbd. Sus indicaciones principales son el dolor, tanto agudo como crónico, en aquellos pacientes que desean un grado medio de psicoactividad; está a disposición de los pacientes que residen en California.
Por tanto, ya sea en nebulizador, en estado vegetal puro o en tinturas, la tendencia es buscar el equilibrio entre thc y cbd cuando el uso deseado es el medicinal, no sólo por las propiedades medicinales que el cbd tiene per se sino también por el importante efecto modulador que ejerce sobre el high inicial del thc.


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